MASCApalabras

Bla Ñam Blam

Envío 210

Clasificado bajo: PELÍCULAS y SERIES — admin at 10:59 pm on Domingo, Octubre 30, 2005

“15 días contigo”, de Jesús Ponce.

Acabo de verla y la recomiendo entusiastamente.

Envío 209

Clasificado bajo: PELÍCULAS y SERIES — admin at 9:25 pm on Miércoles, Octubre 26, 2005

“Llamadme Ismael.

Hace unos años, cuando apenas tenía dinero, pensé en embarcarme para surcar los oceános del mundo. Cuando estoy triste o malhumorado, cuando tengo ganas de pisotearles los sombreros a los paseantes, cuando parece que es noviembre en mi interior, sé que es hora de volver al mar. Toma cualquier camino, y una vez de cada diez te llevará al mar. El agua posee una magia que aleja a los hombres de la tierra, los guía sobre las colinas, por los arroyos y los ríos hasta el mar. El mar es como un espejo en el que los hombres se encuentran a sí mismos”.

(Moby Dick, John Huston)

Envío 208

Clasificado bajo: CITAS — admin at 9:31 pm on Domingo, Octubre 23, 2005

“Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo”.

(Epitafio de Miguel de Unamuno)

Envío 207

Clasificado bajo: PELÍCULAS y SERIES — admin at 10:36 am on Sábado, Octubre 22, 2005

(Padrastro viudo e hijastro huérfano de madre recientemente, están tumbados en el sofá, tocándose con las cabezas. El pequeño, de unos 9 años, está enamorado de Joanna, una compañera de clase. Cuenta con la ayuda del padrastro, que sigue el enamoramiento de su hijastro día a día y le aconseja y anima en lo que puede).

Padrastro: -¿Ya se ha fijado en ti?

Hijastro: -No… Pero en las historias de amor las parejas sólo se juntan al final.

P: -Por supuesto.

H: -Por cierto, lo siento mucho, nunca te pregunto qué tal va tu vida amorosa.

P: -Hummm… Como sabes lo mío no tiene remedio. A menos que me llame Claudia Schiffer…, en cuyo caso quiero que te largues de inmediato, mocoso…

H: -…Oooh…

P: …porque querremos hacer el amor en cada habitación, incluida la tuya.

(Love Actually, de Richard Curtis)

Envío 206

Clasificado bajo: CITAS — admin at 9:30 pm on Jueves, Octubre 20, 2005

Quemad viejos leños.
Bebed viejos vinos.
Leed viejos libros.
Tened viejos amigos.

(Alfonso X el Sabio)

Envío 205

Clasificado bajo: POEMAS — admin at 9:49 pm on Miércoles, Octubre 19, 2005

DESPUÉS DE TANTO TIEMPO
(COLLIGE VIRGO ROSAS REVISADO)

Esta noche, después de tanto tiempo,
sé que no hay mucho que decir; si acaso,
un me alegro de verte, un qué tal todo.
Y aun así se suceden las preguntas:
los amigos, los padres, los proyectos…

Poco para llenar estos tres años
que hace que no frecuento tu sonrisa.
Ahora háblame del sitio adonde vuelve
tu voz cuando se sube a la mirada;
di algún nombre que crezca de tus labios
-igual que los demás, pero distinto-,
y que tenga en el pecho el hueco justo
para guardar tu risa cada tarde.

Háblame de unos brazos de regreso
y quítate ese brillo de los ojos,
que esa sonrisa dulce y algo triste
no me vaya a contar eso que piensas:
que el mundo es tan vacío, que tus noches
no te han dejado más que sus mentiras
en la lengua y sabor siempre a lo mismo;
que la ilusión te dura entre los dedos
lo que el hielo en tu copa de Beefeater.

Sé que esta noche es dócil el recuerdo,
que su lenta marea me devuelve
a mi extraño ejercicio de nostalgias;
y sé que te prefiero en ese álbum
donde la sed renuncia a su sentido.

Háblame de mañana, date prisa,
no me dejes pensar que todavía
no ha acabado este viernes, que no quieres
que me lleve tu imagen de este instante
-sin errores, sin quejas, sin reproches-
a mi anhelo de siempre, a mi tristeza.
Cuando te marches deja que esos ojos
sean algo más que pasto de un poema.

(Antonio Rodríguez)

Envío 204

Clasificado bajo: POEMAS — admin at 10:14 pm on Lunes, Octubre 17, 2005

El tiempo pasa

Y han pasado
algunos gatos, un perro,
varias personas,
dramas, risas,
y también decepciones.

Para que luego digan
que nunca pasa nada.

(Berna Wang)

Envío 203

Clasificado bajo: LIBROS — admin at 9:44 pm on Domingo, Octubre 16, 2005

Éste es el cubrecama que la burka quiere para su futura cama conyugal, una cama que no sólo no ha pobado todavía, sino que ni siquiera ha visto y que (¡Alá no lo permita!) no verá antes de la noche de bodas. El vendedor pide varios millones de afganis por el conjunto.

-¡Es una cifra muy alta!

Ella intenta negociar, pero el vendedor es intransigente. No obstante, cuando ella está a punto de marcharse, él cede por fin. La burka serpenteante obtiene la colcha por menos de un tercio del precio inicial, pero cambia de idea y en vez del modelo rosa opta por el de color rubí. El vendedor de mantas lo envuelve y le regala una barra de labios roja porque se casa.

Ella le da las gracias amablemente y levanta su velo: hay que probar el carmín. Desde luego, Shakila y el vendedor se han hecho amigos y, aparte de él, sólo hay mujeres en la tienda. También Leila y Mariam se animan y levantan sus velos, y tres pares de labios pálidos se colorean de rubí. Las tres mujeres se miran en el espejo del mostrador de vidrio. Shakila busca una crema para blanquear la piel: la palidez es uno de los requisitos básicos de la belleza de los afganos y una novia tiene que estar pálida.

El vendedor recomienda una crema que se llama Perfact. “Aloe white block cream”, indica el paquete; el resto es en chino. Shakila prueba un poco y parece que haya intentado blanquearse la piel con una crema espesa de cinc. Por un momento, la piel se ve más pálida, pero por debajo de la crema se percibe el color natural de su cutis; el resultado es un blanco-marrón manchado. Shakila coloca la crema prodigiosa en su bolsa y las tres hermanas se ríen y prometen volver cada vez que se casen.

Satisfecha, Shakila quiere volver a casa para enseñar sus compras. Encuentran un autobús y suben a él entrando por la puerta trasera para ir a instalarse en los asientos de detrás de la cortina. Las últimas filas del autobús están reservadas para las mujeres con sus bebés y sus bolsas. Las burkas se estiran en todas direcciones, se enganchan y son pisadas. Hay que recogerlas un poco al sentarse para poder mirar en derredor sin que la tela quede tirante y obligue a bajar la cabeza. Las tres se sientan en el borde de los asientos con los bolsos en el regazo y las bolsas debajo de las piernas. Las plazas reservadas a las mujeres son pocas, y cuando suben otras pasajeras, las burkas se encuentran recluidas entre otras burkas, entre cuerpos, brazos, bolsos y zapatos.

Agotadas, las tres hermanas lanzan sus bolsas al suelo antes de descender del autobús cuando éste se detiene delante de su casa bombardeada. Ondeantes en el viento, entran las tres en el paratamento fresco, se quitan las burkas, las cuelgan de sendos clavos y suspiran aliviadas. Han recobrado sus rostros, los rostros que las burkas les habían robado.

(El librero de kabul, Asne Seierstad)

Envío 202

Clasificado bajo: PELÍCULAS y SERIES — admin at 10:18 pm on Viernes, Octubre 14, 2005

(Nina, rubia, guapa, inteligente, treinta y largos muy bien llevados, mujer luchadora, madre de un niño hiperactivo, divorciada de un marido que resultó ser homosexual, enamorada desde entonces de su vecino -que la considera su mejor amiga-, y al que no decide declararse…, encuentra a su joven invitada Hanna, joven de unos 17 años, guapa, discreta, de escasa vida social en el instituto, introvertida pero intelectualmente muy inquieta para su edad, sentada en la cama, escribiendo su diario y llorando sin llegar al lloriqueo).

NINA: ¿Cariño, pasa algo?

HANNA: No, no. Estoy bien… Es sólo una estúpida cosa de chicas.

N: Ah, bueno, no hay ninguna cosa estúpida de chicas.

H: Ya sabes lo que dicen. Sacas de ti algo realmente arriesgado, como tu corazón o algo…, se supone que tiene que funcionar.

N: ¿Quién dice eso?

H: Ya sabes, las películas, Shakespeare… Oh, sí, bueno. Definitivamente no es verdad, y personalmente creo que es una idea muy mala exponerte a ti misma ahí fuera imprudentemente.

N: Así que, adivino, has sacado tu corazón y no has conseguido lo que esperabas.

H: Yo pensaba, ya sabes, que si… si me ponía lentillas y me peinaba de una forma diferente, puede que fuera esa chica que gusta a los chicos, pero no lo soy. Nunca lo voy a ser. Y nunca debería haberle dicho que me gusta.

N: ¿A quién…?
(Nina cae en la cuenta de su intromisión).
Da igual, no es asunto mío. Pero, cariño, no hay nada malo en lo que has hecho.

H: Sí, sí lo hay, porque a él no le gusto. Y ahora parezco una enorme idiota.

N: No, no lo pareces. En realidad, me pareces increíblemente valiente. Cuesta mucho decirle a alguien cómo te sientes. ¿Y sabes qué? Casi no importa lo que te contesten. Sólo el hecho de que has tenido el coraje de decirlo significa que eres la clase de chica que consigue al chico…

H: No, no lo soy.

N: No a todos los chicos…, sí al chico adecuado. El que te apreciará como eres.

H: Es sólo que me gusta que me guste. Era divertido pensar en él, ya sabes, “creo que la falsa esperanza es mejor que no tener nada de esperanza”…, ahggg, Shakespeare, jodido escritor.

(Las dos se ríen)

(Capítulo 7 de la 3ª temporada de Everwood)

Envío 201

Clasificado bajo: ARTÍCULOS — admin at 9:53 pm on Jueves, Octubre 13, 2005

LA CHICA QUE ESCRIBE POSTALES

A pesar de la proliferación de Internet, y de que en cualquier rincón de una ciudad el viajero puede encontrar un cybercafé, todavía encontramos, sentada en la terraza de un café, la mochila a los pies, bajo la mesa, a la chica que escribe una postal.

Siempre me ha seducido esa estampa, esa pausa en el viaje que no está motivada por el cansancio, sino por la necesidad de hacer partícipe del viaje a los demás, esa tregua a los mapas y a los paisajes para rodear la soledad de recuerdos y rostros que no se olvidan; ese alto en el camino donde el viajero es un náufrago acomodado que va a lanzar su botella por el seguro mar de los servicios postales.

¿A quién escribe la chica esa postal, a quién la dirige? Desde luego, no a los padres. A los padres se les telefonea o se les pide dinero, pero no se les envía postales. El destinatario seguro es un amigo, una compañera de trabajo, puede que un amor granado o en proyecto. Si es un novio, la postal es larga, y las palabras se eligen con cuidado, porque el texto de la postal no tiene secretos. Debe contener afecto, pero no tanto que provoque la sonrisa del cotilla casual, y debe ser aséptico, pero con esas claves de las que sólo las parejas conocen su hermeneútica. Y si el que va a recibirla puede ser un enamorado potencial o en potencia, entonces todavía más pulimiento en la expresión, más elaboración, de tal manera que las insinuaciones sean suficientemente ambiguas como para ser interpretadas de manera diferente y descomprometida.

De vez en cuando, la chica que escribe la postal levanta la vista y mira a la gente sin ver, porque está mirando hacia adentro, hacia su ciudad, hacia su amigo, hacia su lugar de trabajo, ese equipaje que no pesa y del que nunca prescindimos, ese pertrecho que se agranda y se acumula con los años y la experiencia, y le acompaña aquí, en la terraza de de esta cafetería elegida al albur, estación de paso para un mensaje a punto de partir.

Siempre me ha seducido la chica que, solitaria y pensativa, escribe una postal, porque es la protagonista de una novela en sus primeros capítulos, la heroína de carne y hueso de un relato auténtico, con muchos de los invisibles personajes a su alrededor, ajena a las otras vidas, a las otras novelas que pasan sin mirar, cerca de donde ella se ha sentado con su mundo.

(Luis del Val)

Envío 200

Clasificado bajo: CITAS — admin at 12:27 pm on Miércoles, Octubre 12, 2005

“Si no te equivocas de vez en cuando es que no estás aprovechando todas tus oportunidades”.

(Woody Allen)

Envío 199

Clasificado bajo: POEMAS — admin at 9:44 pm on Lunes, Octubre 10, 2005

¡Si me llamaras, sí…!

¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: “No te vayas”.

(Pedro Salinas)

Envío 198

Clasificado bajo: COMENTARIOS — admin at 8:56 pm on Domingo, Octubre 9, 2005

“Me acuerdo de madrugadas inolvidables en el Bar del Chino, de Pompeya, y en la plaza Garibaldi, de México. Ahí me encontré con tipos de traje y corbata abandonados por sus novias. Yo he visto a uno cantando por la cabina telefónica con los mariachis detrás para declarar su amor. La ranchera es el blues en español. Eso sí me sale con una tremenda naturalidad, porque si te sientes abandonado, solo o triste no hay estructura mejor para llorar como la ranchera. Por tradición y cultura, son más hermosas las canciones de abandono. Tal vez porque la felicidad no necesite maquillaje y el abandono sí. Por eso, José Alfredo Jiménez o Discépolo escribieron esos monumentos, para que los desgraciados se sintieran mejor y más acompañados, y eso, para mí, es religioso”.

(Joaquín Sabina)

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